miércoles, 1 de mayo de 2019

LUDO: EL JUEGO DE TU VIDA ESTÁ POR COMENZAR



“¿Por qué tengo esa sensación de que
estoy cerca de arruinar toda mi vida?”
«If I Stay»

Siempre he considerado, y lo seguiré haciendo, que para tomar una decisión es necesario saber si realmente te agrada la idea, pensar en tu pasado, presente y futuro ─en especial el futuro─ porque de la decisión que tomes, estará poniendo a riesgo no solo a ti mismo, sino también a otros.
Recuerdo el día que mi madre hizo la típica pregunta de los estudios. Yo tan solo tenía trece años.
─ ¿Qué piensas estudiar?
Las madres conocen tan bien a sus hijos…
─ No lo sé, tengo muchas cosas que me gustan.
─ Debe haber algo que te llame la atención mucho más, ¿Sistemas? Eres mejor que Ricardo y te gusta mucho la informática, ¿Qué piensas?
─ No me gusta seguir a otros y mucho menos si se trata de Ricardo, además es algo que estudiaría por pasatiempo.
─ ¿Ingeniería civil? ¿Arquitectura?
─ Arquitectura podría ser.
Ahí empezó todo, al principio fue arquitectura, pero al pasar los meses y venir a Arequipa cada nada por las benditas referencias del seguro, me di cuenta que la medicina comenzó a crecer en mí, idea que nunca descarte y hasta el momento perdura, es tan pura la atracción que siento por conocer más todo el mundo de las enfermedades que hasta parece un amor platónico que también siento cada vez que paso por el ministerio público de la calle Corbacho de número 396.
Se preguntaran, ¿Qué hago estudiando derecho y no medicina?, bueno cuando le dije a mi mamá que me gustaba medicina, ella pensó que era una broma, les contó a mis abuelos maternos y la noticia se expandió por toda la familia Saniz. El primero que se negó a que estudiara eso fue mi tío, quien es médico. “No quiero que ni mis hijos y mis sobrinos, absolutamente nadie, estudie medicina. Esta carrera te aleja de tu familia, prácticamente tu casa es el hospital, te expones a muchos peligros, no tienes vida con tus hijos, ni si quiera puedes ir a visitar a tus padres ni nada” Esas fueron las palabras exactas del Dr. Alfredo Saniz, quien fue apoyado por todos excepto mi abuelo, quien hasta el día de hoy me dice que estudie medicina ganándose los regaños de mi abuela. En parte mi tío tiene razón, es una de las carreras más cansadas y demanda de mucho esfuerzo y dedicación, una mala jugada, un error, o como muchos dicen “Un paso en falso”, podrías acabar en nada.
Bastantes personas, sobre todo adolescentes no tienen idea de lo que quieren y ese es el gran problema. Algunos pasan años como turistas, de carrera en carrera, de universidad en universidad. Siguiendo cada una de las profesiones que su “Test vocacional” les dio.
A mí el test si me resultó efectivo, aunque para ser cierto yo ya tenía establecido todo desde antes de ese test, las personas se asombraban cada vez que me preguntaban que estudiaría, y de lo decida que estaba.
Mis amigas, en especial una que hice el año pasado, aún persiste por ingresar a ingeniería civil, admiro todo el esfuerzo que hace, cuando salimos a comer, ella me cuenta lo feliz que se siente al seguir luchando por su sueño, es una de las pocas personas que conozco que no se rinde a pesar de todas las sugerencias que otros le hacen. Ha postulado varias veces a la UNSA y sé que seguirá intentado, así pierda un año o dos.
Antes de salir de la secundaria, todos los profesores hacían la pregunta de los estudios, que por cierto ya me tenía bastante aburrida, cada quien recomendaba algunas carreras, muchas de mis compañeras anotaban las “Sugerencias” ─que para ser honesta más parecía los sueños truncados de los maestros que no pudieron estudiar lo que verdaderamente querían─ y yo me preguntaba, ¿Qué pasa con lo que te gusta? ¿Por qué estudiar algo que otros te recomiendan?
He mandado al caño, literalmente, todo lo que mi familia me decía, en especial los Fernandez, con ellos tengo un montón de problemas, pero solo cuatro personas de esta gran familia han respetado mi decisión al escoger Derecho.
Al principio mi padre se opuso, estaba cegado por las ideas absurdas que mi hermano y tía (no tan cercana a mí) habían sembrado en su cabeza. Si hay algo que más detesto de las personas es que se metan en donde no los llaman, en especial si son personas que nunca estuvieron cerca, me resulta hipócrita su acción, porque no saben lo que tengo planeado y se adelantan a otro hechos.
Ellos piensan que un abogado es igual a un mendigo, ─qué ridículo─ cuando todo profesional pasa por esa fase al terminar la universidad y comienza a buscar trabajo. Es de ignorantes creer eso de ser un mendigo, fue lo que le dije a mi padre, seguido de un sermón, que muy pacas veces es la hija o hijo quien lo hace. Desde ese día no volvió a refutar nada en contra de mi decisión, pero los que no se cansan de hostigar son mi hermano y tía.
Si algo que debes tener en cuenta cuando escoges hacer algo, es ser firme y fiel a lo que ya te has propuesto. Se van a acercar a ti diferentes personas que lo único que desean es verte caer, porque tienen miedo a tu éxito, eso les duele, verte crecer es su gran temor. Por eso debes tener como motivo principal: vencer las expectativas tuyas y de los demás. En otras palabras “El que ríe último, ríe mejor”.
¡¿Quién no ha tenido a estas personas toxicas en algún momento?! Son insoportables.
En el tiempo de dificultad que pasaba y sigo pasando con respecto a los estudios suelo repetirme este fragmento del poema No te rindas de Mario Benedetti. “No te rindas, por favor no cedas, aunque el frío queme, aunque el miedo muerda, aunque el sol se esconda, y se calle el viento, aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tus sueños”
Si sabes hacer algo, sácalo a flote, porque de los errores se aprenden y de las críticas también, pero hay que tomarlas depende de quién vengan.
Siempre consulta a otros, en especial a personas que son profesionales enamorados de su carrera y que la siguen por vocación.
Hay diferentes métodos para saber que podrías estudiar, no hay que quedarse con solo una opción, toma diferentes caminos, porque la vida es una especie de ludo ─sí exactamente el juego ese de los dados─ hay diferentes caminos por empezar, sin embargo los dados, que vendrían a ser las personas que creen en ti, te ayudaran a llegar a la meta.
También ten en cuenta tus habilidades, ellas te ayudarán a decirte mejor. Es preferible ser un profesional pobre en riquezas pero grande en felicidad al hacer lo que le gusta. Eso es vocación, y tiene que ir de la mano con lo que elijas.

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